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Silvia Casorrán, adjunta a la gerencia del arquitecto jefe de Barcelona
Silvia Casorrán, adjunta a la gerencia del arquitecto jefe de Barcelona

Día Mundial de la Bicicleta

Silvia Casorrán y su implicación con la bicicleta: "Hay que conseguir ciudades pacificadas"

Silvia Casorrán es una experta en movilidad sostenible, ya que arrastra 20 años de experiencia en dicho ámbito. Estudió Ciencias Ambientales y desde entonces lucha para transformar la movilidad urbana y dar protagonismo a la bicicleta.

Silvia Casorrán es adjunta a la gerencia del arquitecto jefe de Barcelona y consejera de movilidad y accesibilidad del distrito de Sant Martí, desde donde su equipo se encarga de todos los proyectos destinados a llevar a cabo una transformación en la ciudad.

Fue la responsable de la Oficina Metropolitana de la Bicicleta desde el año 2015 hasta el 2021 y en el mismo período, ocupaba el puesto de coordinadora técnica de la Red de Ciudades por la Bicicleta (RCxB).

El principal objetivo de Casorrán cuando llegó a su actual puesto fue conectar los municipios del área metropolitana de Barcelona (AMB) para impulsar la bicicleta, puesto que los datos de Mitma antes de la pandemia ya indicaban que el 93% de la movilidad cotidiana dentro de la AMB son de menos de 10 km.

“Si conectamos de forma segura este territorio, la gente se pasará a la bicicleta porque es mucho más eficiente que el transporte público”, expone.

Impulsar el uso de la bicicleta desde AMB y la RCxB

Según relata Casorrán a este medio, “todo lo que hacía en el área metropolitana de Barcelona lo extrapolaba a la Red de Ciudades por la Bicicleta”.

En el momento en el que los patinetes empezaron a tener mucha fama, Casorrán vio la oportunidad de conseguir que la bicicleta tuviera un hueco en las ciudades.

“Al principio hubo debate porque no se quería que los patinetes circulasen por los carriles bici. Sin embargo, para mí el patinete es un aliado en segundo plano que nos permite ganar más espacio para conseguir una ciudad pacificada”.

La cultura de motos y coches en Barcelona

Barcelona es una ciudad que siempre ha promovido la moto. Actualmente su uso representa el 6% de la movilidad.

Aunque la suma entre el uso del patinete y la bicicleta roza otro 5%, por lo que se está igualando el porcentaje con el de la moto.

Sin embargo, la moto tiene altos índices de mortalidad, ya que según relató Silvia Casorrán a este medio, “de las 8 muertes que llevamos en Barcelona en 2022, 7 han sido de motoristas, o sea, la moto ha representado un 90% de mortalidad”.

Pero, el vehículo por excelencia desde finales del siglo XVIII en Barcelona es el coche, ya que en los años 60, por ejemplo, se pasó de tener 350.000 automóviles circulando por la ciudad a 600.000.

“El espacio público que se le dedica al coche es espectacular y se hicieron verdaderas locuras en los años 60. La ciudad estaba diseñada por hombres que se movían siempre en coche y solo iban de casa al trabajo y al revés. Es la cultura que se ha ido arrastrando”, explica la entrevistada.

Pero antes no se estudiaban las consecuencias negativas que acarrea este medio de transporte. “Sabemos que los vehículos de motor generan contaminación, ruido, siniestros, ocupación de espacio... y ahora lo tenemos todo contabilizado”, relata la entrevistada.

Por otro lado, esta situación está cambiando poco a poco, puesto que en 2021, el coche representó el 9% de la movilidad cotidiana diaria. Esto significa que el 85% de la población se desplaza de otra forma.

En concreto, casi el 65% de la ciudadanía se desplaza a pie, sin olvidarnos de que el transporte público representa menos de un 20%, ya que tras la pandemia hubo una importante disminución (antes de la pandemia la cifra se acercaba al 30%).

Avances y retos

Hasta el año 2021 se han creado 240 kilómetros de carril bici y en la actualidad hay 32 km más en construcción. Es decir, el objetivo para 2023 es tener 272 km de carril bici. 

“Estamos tratando de eliminar los carriles bici bidireccionales e intentando conseguir que sean de 2 metros mínimo de anchura útil”, añade Casorrán.

CARRIL BICI BARCELONA

Además, el 75% de las calles son de velocidad máxima de 30km/h, de acuerdo al Decreto de Alcaldía de la ciudad que se aprobó el 30 de marzo de 2020.

Por otro lado, Barcelona cuenta con el servicio de alquiler público de bicicletas llamado Bicing, que ofrece 7.000 bicicletas, 3.000 de ellas eléctricas y 4.000 mecánicas. Bicing cuenta además con 517 estaciones y suma más de 131.500 usuarios.

Tras la fama que están adquiriendo las e-bikes, se están transformando 1.000 de las bicicletas convencionales en eléctricas, por tanto se pasará a tener 4.000 eléctricas y 3.000 mecánicas.

Esta conversión está a cargo de Pedalem, una UTE (Unión Temporal de Empresas) formada por Ferrovial y PBSC Urban Solutions, que ganó el último concurso de adjudicación en 2019 y tiene la licencia hasta el próximo 2029.

También se desarrolló en la ciudad el Programa ‘Edificio amigo de la bici’, para garantizar aparcamientos seguros, consignas, herramientas básicas y señalización específica en los edificios municipales.

Infraestructuras, ciclologística y educación vial

A pesar de que Barcelona está apostando por el uso de la bicicleta como medio de transporte sostenible, todavía es necesario ampliar la cobertura y la capacidad de las infraestructuras, facilitando las conexiones metropolitanas y el aparcamiento seguro.

Otro gran reto es la ciclologística. Según Casorrán, “hay una potencialidad inmensa” y desde la AMB han sacado subvenciones para que los municipios la impulsen, puesto que “es un sector muy precarizado”.

CICLOLOGÍSTICA BARCELONA

En concreto, se desarrollan proyectos de ciclologística local, donde cada municipio recibe hasta 100.000 euros.

Dichas inversiones incluyen tanto el estudio previo de la ubicación y la redacción del proyecto ejecutivo, como la inversión en material móvil de bicicletas y triciclos de carga y cursos de formación de conducción.

Por otro lado, la educación vial sigue pendiente en los planes de Barcelona.

“En otros países desde hace 50 años, los alumnos de primaria y secundaria reciben educación vial y formación en relación a la bici. Esas personas, cuando son adultas, utilicen o no la bici ya entienden las necesidades del ciclista”, relata la entrevistada.

Por otro lado, para concienciar y potenciar esta educación en relación a la bicicleta, el área metropolitana de Barcelona ha desarrollado la campaña ‘Bicivismo’, que se basa en lanzar diez mensajes a la ciudadanía y así mejorar la convivencia entre los diferentes medios de transporte.

Además, la ciudadanía de Barcelona ha creado Bicibús, un proyecto comunitario y colaborativo que implica a toda la comunidad educativa y busca promover así el cambio de hábitos en la movilidad y que los niños y niñas, en grupo, acudan a la escuela en bicicleta.

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